junio 2019

Lord Vedder visita Madrid

Eddie Vedder o la historia de cómo el germen del grunge sigue vivo y consigue arañarnos el corazón

Aún con la emoción en el cuerpo escribimos estas líneas, y aunque hemos tenido días para masticar y digerir lo acontecido el pasado 22 de junio en el WiZink Center de Madrid, no se nos quita la piel erizada.

Un espectáculo sencillo, íntimo, donde la poderosa y mítica voz del vocalista de Pearl Jam, nos invitaba a compartir con él más de dos horas de historia de la música. En lo que parecía el salón de una casa y acompañado únicamente de un cuarteto de cuerda y sus guitarras.

“Alive” abre el espectáculo, con una luz tenue y sin el cantante en el escenario, interpretado por el cuarteto de cuerda (Red Limo String Quartet). El precalientamiento idóneo para un público con sed de Pearl Jam. Esto deja el patio caldeado para recibir al artista con una tremenda ovación que desemboca en “Far Behind” de su álbum en solitario “Into the Wild” para la película de Sean Penn de mismo nombre.

Apoteósico arranque que hace que el público conecte con el artista hasta el final del espectáculo, en el cual pudimos vibrar con clásicos como “Inmortality”, “Better Man” o “Black” de Pearl Jam. También hubo hueco para algunos de sus proyectos personales, “Ukelele songs”, “Into the Wild” o “Society” que cantó a dúo con el irlandés Glen Hansard que le acompaña en esta gira, realizando un show previo al concierto que tampoco deja indiferente a nadie. Sin duda, Eddie sabe rodearse de artistas que hacen del evento algo inmenso.

No fueron necesarias luces de neón, fuegos artificiales o una horda de músicos. Acudimos al espectáculo de una de las voces más emblemáticas del rock y más emotivas. Un show concebido desde la sencillez, cargado de sentimiento y apelando a la nostalgia en todo momento.

Una auténtica reivindicación del rock con mayúsculas, del rock de siempre, de los clásicos. Comenzando con el homenaje que le dedicó a su maestro Tom Petty, al cual consideraba mentor y amigo. Bonito detalle que Vedder le dedicase a sus hijas la emocionante versión que realizó de “Wildflowers” de Petty, ya que en su interior contiene aquello que le gustaría ellas que supiesen.

The Clash estuvo presente en el espectáculo, ya que la historia del rock sin ellos no se podría escribir. Un sorprendente “Should I Stay or Should I Go” a golpe de ukelele electrificado llevó al público al éxtasis, ya que no pudimos evitar corear su pegadizo estribillo.

R.E.M. también tuvo su momento con “It Happened Today”, en cuya versión Vedder nos invitaba a cantar con él, alcanzando un estado de comunión increíble entre el público y el artista.

Y para cerrar no podía faltar el padre de todo. El padre de aquello que Eddie lleva representando toda su carrera: Neil Young. El padre del grunge.

“Rockin’ in the free world” ponía la guinda al pastel. El resumen perfecto de aquello que nos quería decir Vedder: ¡Viva la música libre! ¡Viva la música en directo! En definitiva… ¡VIVA LA MÚSICA!

Rock Ladies en Ivoox

Puños y acordes en New York

en Comic/Novedades

Os queremos recomendar una estupenda novela gráfica que acaba de ser publicada y que tiene que ver, y mucho, con la música de los años treinta, el blues y el jazz, y la mitología del boxeo y los gangsters.

Su título es ‘Blue Note’ y ha sido publicada hace unas semanas por Norma Editorial. Firmada por dos jóvenes autores franceses que llevan un tiempo colaborando, ellos son el parisino Mathieu Mariolle y el lyones Mikaël Bourgouin, ambos guionistas mientras que este último es el encargado del dibujo y el color. Su relación se inicia previo a 2010 con el lanzamiento de los dos primeros volúmenes de la serie Shangai que fueron publicados por Drugstore.

‘Blue Note’ tiene influencias artísticas de Blueberry y la ambientación y escenarios nos podrían llevar a recordar algunas de las secuencias del ‘Road to Perdition’ de Max Allan Collins.

La historia nos sitúa en el año 1933, en la ciudad de Nueva York,  treinta días antes del final de la Ley Seca; y eso supone el final de siete años de control de la mafia, del comercio ilegal de alcohol, de la corrupción de alto nivel, y de la clandestinidad. Ese mismo año el Departamento de Justicia de los Estados Unidos adquieren el presidio de Alcatraz en San Francisco, lugar al que iría a parar Al Capone. Precisamente, Capone y otros nombres muy conocidos aparecen como guiños en los diálogos de este relato construido en paralelo.

El protagonista es el Dante’s Lodge, el club de jazz más famoso de la ciudad, donde los más grandes del momento tocan música para los bebedores habituales. Ahí se van a cruzar las vidas de Jack Doyle, un boxeador irlandés ahogado por las deudas y por su propio orgullo herido, y un joven e ingenuo guitarrista, algo ambicioso, con un talento muy especial pero con un problema muy concreto, al que se conoce como RJ, no digo más. El diablo hace su presencia aquí de soslayo. Hay también un potente personaje femenino, Miss Lena, que va a ser, junto con un par de mafiosos de desigual envergadura y un par de músicos buscavidas quienes completen el reparto.

Ambos llegan a la gran manzana por motivos distintos pero estos acabarán metiéndoles a ambos en una espiral de intereses muy peligrosos entre gangsters que ven como la fiesta del alcohol ilegal se acaba y deben trazar nuevos planes para seguir ganando pasta.

El volumen tiene algunos momentos fabulosos que se rematan con frases muy potentes y todo ello con una vis muy cinematográfica.

Mathieu Mariolle y Mikaël Bourgouin retratan así la vida estadounidense de la década de los 30. Utilizando un lenguaje visual poderoso a través de las expresiones y los cambios de color, pero sobre todo a través del ritmo narrativo que es muy ágil y, aunque la estructura en paralelo pueda tener en algún momento pequeños huecos, llegando a restar algo de credibilidad a alguna de las escenas, en general funciona bien. En cuanto al dibujo, es sobrio y de tintes clásico y, como ya he dicho, el uso del color es muy inteligente, sin excesos cromáticos. 

La iconografía de la novela nos trae algunos momentos que son guiños magníficos que todos los que conocemos más o menos aquellos años vamos a agradecer y mucho. No vamos a realizar spoilers para que os animéis a ir a vuestra tienda favorita, este tomo merece la pena tanto si te gusta el cómic como si te apasiona la música. 

‘Blue Note’, de Mariolle y Bourgouin

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