J.J. Cale, la luz que quiso ser sombra

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‘Stay Around’ nos devuelve a un J.J. Cale inédito. Un músico muy especial que sigue influyendo tanto a maestros como a quienes buscan consagrarse. Un estilista genuino, motor del ‘Tulsa Sound’

Cuando echamos la vista atrás y recordamos a las grandes figuras de la música no sólo las reconocemos por sus logros. Todos esos tipos lucían soberbios, divertidos, histriones con peluca y maquillaje que forzaban el mensaje a través de la comedia o el drama en sus apariciones públicas. Casi todos ellos querían ser luz y en luz se convirtieron.

Pero ser foco constante de atención tiene sus contras. No han sido pocos los músicos que han rechazado de plano ser estrellas en aras de tener una vida propia, alejada de los objetivos y los flashes, de los rodajes y las entrevistas. Músicos que han dedicado su vida a componer e interpretar, ‘sidemen’ de lujo que han orquestado, desde el papel grandes y la segunda fila, carreras legendarias.

J.J. Cale es un ejemplo. Un gigante que decidió volar bajo el radar de los mass media, trabajando para grandes astros en la virtud de la sombra.

El ‘sonido Tulsa’ estará eternamente ligado a su nombre. Otros participaron de su creación, él lo sublimó. Tomando como referencia el blues, el jazz y el country resolvió composiciones libres y frescas a las que entregó un mágico susurro en forma de brisa. Así, a principios de los 70, un álbum como ‘Naturally’ iba a explotar en los oídos de diestros guitarristas que no esperaban tal embate.

Neil Young o Eric Clapton, entre otros muchos, son los ejemplos más directos de su influencia, que se lo digan a Knoffler. Ellos bebían esa brisa con ansia, y sin ningún reparo, más bien con pleitesía, lo expresaron en sus biografías, como, no, también en sus carreras.

Ahora estamos ante un nuevo J.J. Cale, más que nuevo, inédito. Un músico que guardaba su privacidad con celo, pero no solo eso. Ahora sabemos que Cale guardaba un archivo extenso de canciones que no llegó a publicar, grabaciones caseras unas, otras de estudio. A saber, por amor a su música o porque no tuvieron la salida esperada, ahí quedaron. Y no es algo inusual ya que, a menudo, Cale guardaba tomas descartadas de un álbum para el posterior lanzamiento en otro proyecto.

Su viuda, Christine Lakeland Cale y su amigo y manager, Mike Kappus, han decidido sacar de las sombras al compositor, al interprete, al genio. Así ha nacido ‘Stay Around’, un disco que encierra una colección de canciones maravillosas, puño y letra, pura emoción, J.J. Cale. El disco es conmovedor, su belleza se pega al instante, ahí están esas voces dobladas, casi siempre una tercera por encima, y esas guitarras a la contra que parecen desfogarse sobre los railes del ferrocarril. Todo un maestro.

Tan sólo una de las piezas de ‘Stay Around’ no está escrita por él. ‘My Baby Blues’ fue la primera canción que Christine y J.J. grabaron a cuarteto en el estudio Bradley’s Barn, corría el año 1977, acababan conocerse y ella entró en una banda que le iba a cambiar la vida. Con la publicación del disco cierra un circulo, y o más jugoso para nosotros es que puede tener continuación debido al extenso repertorio que ha quedado sin publicar.